10/03/2006
La Audiencia de Guipuzcoa archiva la denuncia de la familia de Jokin
contra los profesoresEl
tribunal concluye que no hay pruebas de que los docentes tuvieran
conocimiento del acoso que sufría el menor.
Contra esta decisión judicial no cabe ya recurso algunopor
la vía penal
... >>
El
Gobierno indemnizará con 256.000 euros a un escolar por una
novatadaEl
Tribunal Supremo entiende que «la caída del
niño es imputable a los profesores por no haberle prestado
la debida atención» >>
CAUSA
III Reclamación Civil
La familia de Jokin
Ceberio presentará antes de mitad de julio una demanda
contra los padres de los jóvenes acosadores, así
como contra el departamento de Educación del Gobierno Vasco,
el Instituto Talaia de Hondarribia y varios de sus proferores,
según confirmaron fuentes próximas a la familia.
En consecuencia, solicitará una indemnización a
las partes demandas al considerar que tienen un grado de
responsabilidad en la muerte de su familiar. Los tribunales
dejaron abierta la posibilidad de
que la familia presentara una reclamación civil,
como así lo hará próximamente. DV
11/05/06
Curso 2004/2005 El lunes 13 de septiembre de 2004 Jokin comienza tercer curso de Secundaria.
Al cuarto día, jueves, ya no acude a clase.
El viernes su Jefa de estudios avisa a casa de las ausencias de Jokin. Se descubre el calvario...
Quedan para el martes por la tarde convocar una reunión en el instituto con las partes afectadas y ver momentos antes los hematomas de Jokin.
Pero al amanecer del día 21 su cuarto estaba vacío...
·
CONCORDIA LEALTAD
TOLERANCIA EMPATÍA
· Por una
Escuela sin Violencia, ni Maltrato ·
Zero
Bullying
Buentrato entre
iguales – constante
avanzar
Jokin
era alegre y muy apegado a la familia. Tenía
un buen expediente académico y le gustaba el mundo de la
informática, la lectura y el cine. “Era seguidor
de la Real Sociedad, el equipo de San
Sebastián”.
Lo sucedido con Jokin
marcó un punto de inflexión
en España. “Sirvió de aldabonazo para
la toma de conciencia de parte de la sociedad y de la
administración en torno al problema que existía y
sigue existiendo de la violencia en las aulas”.
20 urte El pasado 25 de Septiembre de 2009 Jokin hubiera cumplido 20 años ·
«Hondarribi fue mi vida
mi tesoro y mi altar Son mis ojos hoy dos perlas que se adentran en su Mar
En su Cielo plateado una Luz fulgura allá es mi estrella, soy 'Nik, Jokin' esplendor de Dignidad»
*Jokin nace en Hondarribia (Gipuzkoa) el 25 se Septiembre de 1989.
Cuatro días antes de cumplir 15 años fallece tragicamente -víctima del bullying-
el 21 de Septiembre de 2004, al pie de sus murallas y junto al bidegorri
que tantas veces pedaleó con su Bianchi 'verde y negra de montaña'.
Su cuerpo reposa en el panteón familiar de la localidad.
** La expresión 'Nik, Jokin' -del euskera 'Yo, Jokin'-
proviene de la manifestación del 30/OCT/2004,
que se realizó en Hondarribia en solidaridad con Jokin y su familia,
y con todas las víctimas y afectados del bullying.
Representó el 'logo' de la marcha y simboliza nuestra identificación
con todo acosado y maltratado escolar.
Tomamos su testigo.
RECORDANDOaJOKIN Un solo acto, en su debido
momento, podría haber logrado cambiar las cosas
IÑAKI VIAR
ECHEVARRÍA PSICOANALISTA · PROFESOR DE
LA UPV-EHU · 14 Feb.·
Jokin
tenía 14 años* cuando decidió
arrojarse desde la antigua muralla de la villa donde vivía.
Unas
semanas después, su padre vino a decirme que su hijo
sufrió agresiones muy graves que tuvieron que ver con su
decisión de quitarse la viday me pidió que le
ayudara, como perito psiquiatra, en la reclamación que
había iniciado ante la Justicia. Quería exigir
las responsabilidades a que hubiere lugar, necesitaba hacerlo para
defender la memoria de su hijo.+ >>
*21-S,
faltaban 4 días para su 15
cumpleaños (25/9/2004)
Zero
Bullying · Violencia: Tolerancia cero
NUEVO RETO EDUCATIVO·
Filing escolar ·
Mediación
Libros
Foros Movilizaciones
DebatesCursos
Informes
Webs
SOS Help-line Denuncias
Estudios
Como un eco continuo, como
resplandor de madrugada, tus Ojos, tu Mirada
desde aquellas sombras de confusión, empiezan a rebrillar de
dignidad interior, a iluminar y poner luz cada día en esa
oscuridad silenciada y no por menos conocida del maltrato y violencia
escolar, del matonismo adolescente.
«La sociedad civil, profesores, padres, medios de comunicación, parlamentarios y, en general, todos los que tengan alguna responsabilidad en la sociedad están moralmente obligados a reflexionar sobre esta situación, por otra parte ya conocida en los medios científicos.
Desgraciadamente ha hecho falta que Jokin no pueda más... para que la sociedad tome conciencia. Aprovechemos el momento antes de que la rutina lo tape todo de nuevo». Javier Elzo sociólogo.
29/10/2006.
Hace poco más de
dos años, tras el triste final de Jokin, alumno de 14
años de Hondarribia (Guipúzcoa), que
sufrió maltrato psicológico y físico
por parte de sus compañeros de instituto,
abocándolo al suicidio, se dispararon las alarmas sociales,
políticas y educativas, generando múltiples
debates, seminarios, estudios Sin embargo, no sólo no se ha
conseguido frenar el problema, sino que los casos de acoso escolar
afloran como algo natural y normal, en una sociedad cada vez
más competitiva e insolidaria... >>
Ascensión Palomares Ruiz, Catedrática UCLM
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NIÑO MUERTO Luis Cernuda (libro 'Las Nubes')
Si llegara hasta ti bajo la hierba Joven como tu cuerpo, ya cubriendo Un destierro más vasto con la muerte, De los amigos la voz fugaz y clara, Con oscura nostalgia quizá pienses Que tu vida es materia del olvido.
Recordarás cruzando el mar un día Tu leve juventud con tus amigos En flor, así alejados de la guerra. La angustia resbalaba entre vosotros Y el mar sombrío al veros sonreía, Olvidando que él mismo te llevaba A la muerte, tras un corto destierro.
De un solo trago largo consumiste La muerte tuya, la que te destinaban, Sin volver un instante la mirada Atrás, igual que el hombre cuando lucha. Inmensa indiferencia te cubría Antes de que la tierra te cubriera.
Volviste la cabeza contra el muro Con el gesto de un niño que temiese Mostrar fragilidad en su deseo. Y te cubrió la eterna sombra larga. Profundamente duermes. Mas escucha: Yo quiero estar contigo; no estás solo.
«Jokin se ha convertido sin pretenderlo en una figura clave para que este país sepa que es esto del bullying y que no son 'cosas de niños'. Puede afectarle a cualquiera. Se debe más a las características personales de los acosadores que de las víctimas. Debemos cortarlo de raiz en los centros». Ferran Barri director de SOSBULLYNG
La desaparición de Jokin ha supuesto un revulsivo y despertar de la concienciación social y educativa de esta lacra escolar, surgiendo numerosas iniciativas preventivas y de mediación en este período.
Por una escuela sin acoso ni violencia 00:30 Spot de "12 meses, 12 causas". Telecinco
Anima a los escolares españoles a promover un buen ambiente en el colegio.
Traslada un mensaje positivo de fomento del compañerismo.
Los problemas
habían comenzado el año anterior, en septiembre
de 2003, y concluyen, desgraciadamente, aproximadamente un
año después, en septiembre de 2004. Se inician
con un episodio ocurrido en el instituto. Jokin tiene una
gastroenteritis y ello ocasiona que se ensuciara la ropa. Parte de sus
compañeros aprovechan este hecho para realizar una burla
sistemática a Jokin, denominándole con
expresiones que hacen referencia a las heces. A lo largo del curso
estas actuaciones irán remitiendo y se
restablecerá cierta normalidad para Jokin.
El verano siguiente, llega a casa de Jokin una carta de los
responsables de una colonia en la que acababa de pasar unos
días junto con otros compañeros. En dicha carta,
advertían a los padres de que Jokin había sido
sorprendido en compañía de otros fumando porros.
Como los compañeros de Jokin habían interceptado
esas mismas cartas, sus familias desconocían aún
este episodio. Posteriormente sus compañeros
considerarán que ha sido Jokin quien les ha delatado, y le
acusan de «chivato», una imputación con
resonancias siniestras en el contexto en que se profiere, y que
será un impedimento para denunciar lo que pasó
después.
El nuevo curso comienza con prácticas continuadas de
agresiones a Jokin, entre clase y clase, mediante injurias referidas a
los episodios anteriores, golpes y vejaciones por parte de un grupo de
ocho compañeros. El día 15 de septiembre, en la
clase de Jokin se lleva a cabo la celebración burlesca de
cumplirse un año del episodio de la gastroenteritis.
Entre otras cosas, rodean a Jokin en la clase con montones de rollos de
papel higiénico. Cuando entró la profesora
preguntó quién los había arrojado;
alguien acusa a Jokin, y la docente les ordena a él y a
otros que los recojan. Este será el último
día que Jokin acuda a clase.
Pasados dos días, los responsables del instituto se
aperciben de la ausencia de Jokin y llama a su casa. Los
acontecimientos se aceleran. Los padres preguntan a Jokin por su
ausencia de clase y éste les comenta que algunos
compañeros le pegan e insultan y que por eso no ha ido al
colegio. Los responsables del instituto dicen a los padres que van a
investigar lo ocurrido, y les citan. Los padres acuden a la cita con
profesores y padres de los alumnos que han agredido a Jokin, y expresan
su queja por lo acaecido con su hijo. Jokin no fue citado.
Esa misma tarde, Jokin se comunica por 'chat' con una amiguita de
clase. Es una conversación en la que hablan de las
agresiones sufridas por él, y donde expresa su impotencia
ante lo que le ocurre: «Yo no puedo darles, porque luego
será peor». También bromean
distendidamente sobre cuestiones propias de adolescentes en lo que
parece una conversación banal. Pero Jokin va intercalando en
esa conversación una serie de comentarios de orden muy
diferente. Le dice a su amiguita: «Adiós, reina
mía, ya no pinto nada aquí, mi vida es una ruleta
que da vueltas perdiendo el control, cuando me marche, reina
mía, no me olvidaré de ti».
Refiriéndose a la clase de religión, dice:
«Habrá que morirse para saber»,
«Me voy a tirar por la muralla a ver qué pasa
después de morir, ya te visitaré si
'palmo'». Y otra más: «Prefiero morir
como un cobarde que vivir cobardemente». Después
de esa conversación, Jokin se acostó en la
habitación que compartía con su hermano. En
algún momento durante la noche se levantó,
montó en su bicicleta y fue hasta la muralla, desde donde se
precipitó.
De la secuencia de los acontecimientos podemos concluir que
éstos tuvieron un carácter profundamente
traumático para Jokin. Fue objeto de denigración
moral y de exclusión. Los insultos y vejaciones que
sufrió alcanzaron a lo más profundo de su ser, y
debieron de producir un efecto devastador en su subjetividad de
adolescente.
Jokin
se encontró aislado, no alcanzó a establecer
mediaciones que le habrían podido ayudar a salir de esa
situación, ya que tampoco existió ninguna
intervención que llegara a restituirle en su dignidad como
sujeto. Nada vino en su ayuda para restablecer el vínculo
con su entorno.
Se
producirá así una fractura en su funcionamiento
psíquico habitual. Jokin quedará representado
ante los otros por las palabras de la injuria, que llegarán
a desplazar a las propias, a las que le representaban y le
constituían. Es la vía para que se
efectúe un proceso de borrado de su particularidad, para que
se abra el camino fatal de la identificación con esa
posición de 'resto' en su comunidad, de su sentimiento de
total impotencia. Es lo que causará su vergüenza de
vivir en ese nuevo orden del mundo, en el lugar que le hacen ocupar y
que resulta inaceptable para él. Su respuesta
será desengancharse de todo ello mediante su
decisión final.
En su desenlace trágico, sin embargo, no podemos dejar de
encontrar, más allá de su imposibilidad para
haber hallado otra respuesta, más allá de su
inmensa desgracia, un rasgo de honor en su negativa a vivir en la
indignidad. Y la evocación que nos suscita como pregunta
sobre la existencia.
En el juicio en primera instancia, en el Juzgado de Menores de San
Sebastian, la juez consideró que sí
habían existido malos tratos pero que no había
habido daños psíquicos, es decir, traumatismo. Y
sugirió en su sentencia que, puesto que no se
conocía el pasado de Jokin, pudiera haber existido una
patología previa que explicara lo ocurrido.
Posteriormente, en el juicio de apelación, como perito
psiquiatra, tuve ocasión de declarar que, en ausencia de
indicios que demostraran lo contrario, Jokin, su memoria,
tenía derecho a la presunción de salud mental. Y
también que consideraba que los malos tratos constituyeron
un traumatismo que le produjo un daño psíquico.
El Tribunal de la Audiencia de Gipuzkoa revocó la anterior
sentencia y asumió este criterio. La sentencia, que
condenó a los menores imputados, advierte de que con ciertas
actitudes de su entorno «(...) se 'desresponsabiliza' a los
menores agresores del desmantelamiento emocional al que condujeron a
Jokin con su conducta vejatoria(...)». Vemos así a
los tribunales de justicia tratando de suplir las funciones de
formación moral que, según consideran, no se
ejercieron en el ámbito de los menores condenados. Ello no
deja de interrogarnos sobre el alcance de estas actuaciones en nuestra
sociedad, de las que son evidentemente expresiones
sintomáticas, y el efecto indeseado de
judicialización de los conflictos juveniles.
La tendencia a reducir o eliminar la responsabilidad de los menores
imputados por las agresiones ha tenido una gran difusión en
medios de comunicación y diferentes ámbitos de la
sociedad. Su argumento ha sido la afirmación de que el
suicidio de Jokin sólo puede explicarse por que padeciera
previamente alguna grave enfermedad mental y que, por tanto, las
agresiones hubieran sido banales peleas de muchachos. Este argumento es
doblemente perverso: hace recaer la falta sobre la víctima
y, además, supone que si se tratara de un enfermo no
habría responsabilidad por los malos tratos.
También se ha esgrimido el argumento de que la familia y los
defensores de Jokin deformaban los hechos.
En estos meses han aparecido numerosos artículos en la
prensa sobre el caso de Jokin. Todos ellos insistían, de
diversas maneras, en la necesidad de realizar la educación
de los jóvenes en la tolerancia y el respeto a los
demás, para evitar que se repitan hechos tan lamentables.
Proponían charlas, cursos, seminarios sobre valores
cívicos y humanos en general. Es decir, promoción
de ideales. No recuerdo
ningún artículo, aunque quizá haya
habido alguno, que observara que un solo acto, en su debido momento,
podría haber logrado que las cosas hubieran sucedido de otro
modo. diariovasco.com 14/02/06 IÑAKI VIAR ECHEVARRÍA